martes, 27 de diciembre de 2011

ANOCHE ESTUVE EN AUSTRALIA (II)



"Viajar es imprescindible y la sed de viaje un síntoma neto de inteligencia". Enrique Jardiel Poncela

Con el repiqueteo del agua cayendo sobre el techo de la autocaravana empezó a vencerme el sueño en esta otra dimensión. Pero ahora era yo la que se resistía: quería seguir un ratito más en Australia.
Así que volví a tomar mi teletransporte particular para hallarme nuevamente, a los pies del Pacífico en el mirador donde nos sorprendió la lluvia y donde después de una rica cena nos recogió Morfeo.
Está amaneciendo y no queda ni rastro del agua de anoche, luce un sol radiante y las vistas son espectaculares. La gente en este lugar viene al mirador con su café a las 7 de la mañana, contempla el mar durante 10 minutos y luego ya puede empezar el día. ¡Que linda filosofía vital!
Hoy vamos a dar ánimos a los koalas hospitalizados de Port. Esos bichitos son adorables y el hospital está tan bien dotado que no le falta ni su ambulancia.


Después atravesamos Kempsey, esto es, kilómetros de prados donde pastan miles de vacas, ríos interminables, bandadas de patos blancos sobrevolando nuestras cabezas y a la vuelta de la esquina el mar salvaje y unas selvas tropicales increíbles e incontables canguros que se acercan al camino para alegrarnos el día.
Lo bueno del teletransporte es que los días y las noches pueden ser tan cortos o tan largos como tú quieras así que me planto ya en el siguiente amanecer: estoy en Iluka National Reserve, una reserva natural patrimonio mundial de una belleza indescriptible, formada por una bahía con aguas tranquilas en un pequeño municipio llamado Iluka. Veo un grupito de mujeres del pueblo, de todas las edades, que a las 6 de la mañana reman con sus kayacs y unos delfines que las siguen jugando, despreocupados, sin ningún tipo de estrés. Los señores del pueblito simplemente caminan, observando este Pacífico que, en estos lares, se vuelve de verdad pacífico, de paz.
Tomamos un camino cualquiera y llegamos a una playa tan desierta y salvaje que lo único que la altera son nuestras pisadas. Esa arena lisa se torna una preciosa pizarra donde escribir los nombres de nuestros seres queridos... De lejos vemos llegar a un lugareño que se acerca y me pone una caracola entre las manos diciendo: consérvala, te traerá suerte.

Y LUEGO ESTÁ NOOSA... Playas celestes, turismo con clase, mi chico surcando las olas como un surfero de verdad y una docena de ostras en el Café Le Monde que no te puedes perder si pasas por aquí.... ¡Gloria a las vacaciones!


Aprovecho mis últimos momentos de vigilia para pasar un instante por las paradisiacas Whitsunday con sus aguas cristalinas, sus arrecifes y sus pajarillos exóticos.




Me queda el tiempo justo para hacer unos kilómetros hasta Cairns y bucear la Gran Barrera de Arrecifes de Coral sintiendo, otra vez, la inmensa fortuna de poder disfrutar lo que tengo ante mis ojos.

El sueño me vence en el desierto, esta vasta extensión de terreno interminable que los australianos llaman Outback y que se proponen atravesar  una vez en la vida.


Puedo sentir otra vez el tremendo respeto hacia Uluru, esa imponente piedra sagrada para la cultura aborigen que se erige rojiza y orgullosa ante la inmensa planicie.

Y me duermo, nuevamente, metida en ese saco a ras de suelo, sin más colchón que la arena roja del desierto y sin más abrigo que el manto de estrellas que tengo sobre mi, formando el cielo más impresionante que he visto en toda mi vida.

Gracias a Australia y al teletransporte tengo un sueño reparador. Despierto rodeada de adornos navideños y el contraste me aturde un poco, pero rescatemos la parte buena: ¡Tampoco se está nada mal en esta otra dimensión!

Finalizo diciéndote que si deseas ir a Australia no tires la toalla a la primera. Ojalá las horas de vuelo y los costes no sean un impedimento para ti. Cumple estas dos premisas:

1. Prepáralo con tiempo.

2. Déjate asesorar por Canguro Viajes consultoría especializada en Australia que a través de su página web te ayudará a organizar la travesía que desees: vuelos, alquiler de vehículos, alojamientos que se adapten a tu presupuesto... El precio final fue infinitamente inferior al que calculábamos organizándolo todo por nuestra cuenta o mediante agencia de viajes convencional.

Te garantizo que valdrá la pena y ya sabes que luego podrás volver tantas veces como desees.

5 comentarios:

  1. Nica, maravilloso viaje virtual el que has conseguido que realice. Es una gran idea el viaje a Australia. Antes tengo que ir a México. Besitos guapa-

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  2. Me encanta que te desveles... gracias por está entrada. Ha superado, si cabe, la anterior!!!
    Muchos besitos viajeros :-)

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  3. Qué fantástico invento el teletransporte!!!
    Ayers Rock es increíble.
    Besos y feliz 2012!

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  4. ...Y mil gracias por tus buenos deseos!

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  5. Amiguísimas blogueras... ¡Muchas gracias por vuestros comentarios!
    FELIZ AÑO A LAS TRES.
    UN BESO ENORME.

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