viernes, 16 de enero de 2015

¡SORPRESA! GRACIAS AMIGAS

Este sábado tuve la suerte de vivir una de las sorpresas más preciosas y especiales de toda mi vida. Mis amigas, las que siempre han estado ahí desde hace más de 20 años se habían compinchado para organizar una fiestecita en honor a mi bebé.
Es increíble vivir un momento tan deseado y especial con personas tan maravillosas al lado. Sentir que tu alegría es su alegría, que tus miedos son sus miedos y que siempre estarán ahí a pesar de que el tiempo pasa y las responsabilidades se multiplican.
Todas saben lo que es tener hijos y por eso mismo deseaban que yo pudiera vivir este sueño que no acababa de hacerse realidad. Cada día me hacen sentir que este bebé también es un poquito suyo y me consta que saber de su existencia las llenó de felicidad, que hubieron lágrimas de emoción y que desean, como yo, que todo salga bien. Es una suerte haber podido contar con ellas desde el primer minuto para compartir mis alegrías, mis inquietudes, mis angustias, mis temores y las fotos de mi barriga.
La fiesta empezó a las 18h cuando al llegar a casa encontré un universo azul.

Todo estaba decorado con motivos marineros: barquitos de papel, banderolas a rayas y sombreritos. Mi comedor destilaba estilo navy.
Lo más bonito es que todos y cada uno de estos motivos desde la decoración hasta la deliciosa merienda estaba hecho por mis amigas, cada una se encargó de algo, todo era artesanal, bonito y delicioso.
Seguro que Esther llevó la voz cantante porque sabe mucho de organizar eventos (y ojalá se atreva a ser emprendedora y deleitar al mundo con todas sus ideas). Ella se encargó de gran parte de la decoración y también de prepararnos un pastel de limón con semillas de amapola y unos cupcackes deliciosos.


Los blancos de manzana con especias y nueces pecanas, con frosting de queso y los azules de chocolate con vainilla. Hasta ahora los mejores que he probado!!

Pero todas absolutamente todas pusieron su granito de arena: había limonada natural de color azul en botellitas personalizadas, palomitas caseras en bolsitas con nuestros nombres, cookies de chocolate... Y para completar la decoración pasteles de pañales y un montón de regalitos envueltos de azul.


Como siempre que estamos juntas brillaron las risas y las confidencias. ¿Qué tienen estas chicas? ¿Qué tiene esta amistad tan pura? Pasan los años y sin embargo estar con ellas me hace sentir que el tiempo no ha pasado en absoluto, que queda mucho de aquellas niñas de cole y de instituto. Que nos despojamos de todo cuando nos reunimos: de obligaciones, carreras profesionales, preocupaciones familiares...


Por fin llegó el momento de abrir los regalos. Entre otras muchas cosas mi niño tendrá la suerte de ir muy abrigadito este invierno gracias a este buzo Burberry.



También recibimos esta preciosidad artesanal para la habitación, todo lo marinero me gusta muchísimo en decoración infantil así que estoy encantada.


Y estos productos Weleda  por los que siento absoluta adoración. Esta marca selecciona materias primas naturales procedentes de cultivos biológicos. Hace un uso responsable de los recursos naturales y preserva la biodiversidad, sometiéndose a los mínimos procesos de transformación. Las fórmulas son 100% biodegradables y se utilizan envases reciclables. He usado mucho las cremas y aceites durante el embarazo y quiero seguir haciéndolo con mi bebé.





En un momento determinado de la tarde me comunicaron que no pensaban irse. Así que mi fiestecita baby shower acabó convirtiéndose en una fiesta de pijamas con todas las de la ley, como las que hacíamos ¡¡hace 20 años!! Prepararon la cena, deliciosa por cierto, y seguimos charlando y compartiendo.
En medio tuve que pasar alguna que otra prueba, demostrando que sabré apañármelas con un bebé y escuchando sabios consejos.
Lo pasamos genial, disfrutamos cada momento y se nos hizo muy cortito. Después de dormir unas horillas preparamos un rico desayuno y acabó mi gran sorpresa bastantes horas más tarde de que hubiera empezado.
Pero lo que no acabó es esta sensación tan linda que me invade desde entonces,  de sentirme querida e importante para mis amigas, de saber que tengo al lado a las mejores y que ya no hay acontecimiento vital que pueda separarnos. Todo lo que diga a partir de ahora sonará a tópico así que sólo: MIL GRACIAS, se que seré una madre infinitamente mejor porque VOSOTRAS SEGUÍS A MI LADO.







sábado, 27 de diciembre de 2014

CAMBIANDO MI TRADICIÓN ¡FELIZ 2015!

En este hogar mío estamos muy aferrados a nuestras propias tradiciones.
Quizás porque vivo con la persona más navideña del mundo, quizás porque su alma es bondadosa por naturaleza, quizás porque ha decidido no renunciar jamás a esa faceta infantil tan suya... Tal vez por todo eso, a mi chico siempre le acompaña el espíritu navideño.
Sacar esa caja del desván llena de figuritas traídas de nuestros viajes por el mundo es uno de sus grandes momentos del año. Yo, que no puedo vivirlo igual, lo miro satisfecha y admirando esa ilusión, esa luz en sus ojos, esas ganas de sobreponerse y de creer en la magia, pase lo que pase.
Y es bonito mirar este árbol que dice tanto de nosotros, de nuestras experiencias, que está decorado con tantas vivencias en los cinco continentes.
 
Con angelitos del Perú.




Algunos adornos canadienses.


 Con un tranvía de San Francisco.
 
 

O con bolitas navideñas suecas... Entre otros detalles traídos de Australia, Nueva York, Noruega, Finlandia...

Somos unos trotamundos afortunados. Quizás por eso decidimos un día empezar el año viajando, nos parece de buen augurio,  y lo hemos mantenido durante mucho tiempo. El día 1 de enero después de las 12 campanadas cogemos un avión y amanecemos en cualquier lugar del mundo como por arte de magia.
Este año la navidad nos trae un deseo aún más grande que nos hace alterar en parte nuestra tradición más arraigada, porque este año todo mi mundo se llama Albert como su papá y está dentro de mi barriga esperando a ver la luz. Ese es el maravilloso motivo por el que empezaremos el año viajando pero más cerquita y sin aviones. Un lugar tranquilo en las montañas cercanas de nuestros maravillosos Pirineos nos espera para seguir pidiendo deseos.
 
 
 
¡FELIZ 2015! Os deseo lo mejor del mundo.

 

domingo, 30 de noviembre de 2014

SÍ QUIERO X 10



" Hace 10 años tomé la mejor decisión de mi vida. Me volvería a casar contigo todos los días. No es un camino de rosas pero las espinas a tu lado no duelen tanto. Te quiero infinitamente y hoy he clavado yo rodilla porque te lo mereces y estoy loca de contenta de que hayas vuelto a decir SÍ QUIERO"
  
Nuestra última escapadita ha sido a uno de esos paraísos cercanos que siempre son un puerto al que regresar por su belleza, su gastronomía y la increíble hospitalidad de su gente: Las Islas Canarias. Lo que más me cautiva es la autenticidad que se respira en un montón de rincones a pesar de tantísimos años de turismo y de acoger a visitantes de los más variados lugares del mundo. Tal vez ahí radica esa verdad y esa manera tan propia de cuidar a todo el que llega.
Buscábamos un paraíso cercano para celebrar cositas importantes y Tenerife nos ha abierto sus brazos con sus paisajes maravillosos, su buen clima y esa alegría sin parangón.
Empezamos por hospedarnos en el increible: Hotel Vincci Selección Buenavista Golf&Spa 5*, situado en un enclave privilegiado en la zona noroeste, rodeado del campo de golf de Buenavista, al lado de la cordillera del Teno y con unas vistas incomparables, una exquisita decoración colonial, un servicio excepcional y unos desayunos que hacen que estés deseando levantarte de esa cama increíblemente confortable de dos metros de ancho. Afortunadamente los precios, ahora en temporada baja, no son de lujo y pudimos disfrutar de una preciosa y asequible estancia.




Hemos dedicado estos días sobretodo  a la parte Norte de la Isla: la más agreste, la más salvaje, la menos turística... y hemos descubierto rincones bellísimos.
Tras una excursión reveladora de paisajes increíbles en el Parque Rural de Anaga, llegamos a Bajamar, localidad costera de piscinas naturales, acantilados y ambiente surfista. Allí encuentras uno de esos cafés con encanto que tanto me gustan: el Café Melita. Situado al borde de un acantilado entre Bajamar y Punta Hidalgo, te deleitas con un excelente café o con un zumo de frutita isleña recién exprimida, acompañado de los pasteles, tartas y bombones exquisitos que hornean diariamente, de cien modalidades de pan y de confituras artesanales.
Y entonces tienes la suerte de que empiece a llover en el momento justo y disfrutas de la lluvia tras la cristalera del acantilado con el mar a tus pies poblado por los incansables surfistas que no se retiran a pesar de la lluvia, haciendo de las vistas algo increíblemente bucólico y evocador y del café que me estoy tomando un momento único y especial que quiero conservar por siempre en mi retina.

Sin alejarnos de Anaga nos dirigimos después a Taganana, mientras mar y montaña se alían y se difuminan en un paisaje excepcional. 

Taganana es la localidad más importante del interior del Macizo de Anaga y una de las poblaciones más antiguas de la isla con un activo importantísimo: El Restaurante Casa África, el colmo de la autenticidad, con comida casera y propietarios alegres, entregados y decididos a que te sientas como en casa. Platos sencillos, tradicionales, pescado fresco, papas con mojo y un pulpo que definirlo como delicioso es quedarse corto.
Después Tenerife tiene esos lugares que no hay que dejar de visitar aunque ya hayas estado mil veces y que siempre ofrecen diferentes matices y una belleza excepcional: La Orotava, Santa Cruz, Puerto de la Cruz, el Teide y tantos otros. Me encantan los sitios que saben mezclar con tanto encanto y naturalidad tradición y modernidad, y Tenerife está plagado de ellos.
Paseando por Santa Cruz encontramos estos arbolitos al abrigo del crochet. Una novata enamorada de tejer como yo disfrutó paseando por el parque con estas vistas.


Y en Puerto de la Cruz descubrimos el mejor lugar para resarcirnos de tanto homenaje culinario calórico: El Limón un restaurante vegetariano, encantador y riquísimo.




En esta familia de dos tenemos mucho que celebrar: lo más importante es que pronto seremos tres y lo siguiente más importante es que llevamos diez años compartiendo vida, casa, momentos felices, momentos difíciles, penas y alegrías. Diez años construyendo un hogar, creciendo, superando situaciones, soñando con hacernos viejitos juntos.
Grandes motivos para hacer las maletas y buscar un paraíso que esta vez no fuera muy lejano por lo de no volar muy lejos en mi estado. Tenerife nos lo brindó y el Teide hizo posible un paseo por las nubes en el que esta vez fui yo quien hizo la pregunta 10 años después y de rodillas... Evocando aquella primera vez en la plaza San Marco de Venecia.
El sí quiero de sus labios y las lagrimas de emoción fueron el mejor colofón para esta escapada isleña imposible de olvidar.

martes, 4 de noviembre de 2014

EL FARO DE EVA

 
"La sabiduría es darse cuenta de lo esencial" Jose Luís San Miguel de Pablos.
 
 
 
Ahora que por fin parece llegar el otoño de verdad, que los días son lluviosos y desprenden ese olorcito a melancolía, que apetece encender el horno y tomar leche calentita con pasteles recién hechos, mi mente ha evocado un lugar muy especial donde estuve hace poquito tiempo.
Se trata de un faro en un enclave remoto, cerca del Círculo Polar Ártico: El faro de un pueblito de Noruega llamado Alnes. EL FARO DE EVA la guardiana que llena de dulzura el lugar más inhóspito.
Alnes es un pueblo perdido en la Isla de Godoy (Noruega) para poder llegar desde Alesund hay que  saltar varias islas y cruzar largos túneles por encima y por debajo del mar. Los noruegos viven asombrosamente con su geografía y cuando se proponen llegar a un lugar llegan, a veces, como en esta ocasión, hay que atravesar montañas, cruzar túneles submarinos y dar un millón de vueltas por terrenos imposibles, pero la conquista vale la pena.
Por fin estás en Alnes, un pueblito de pescadores salpicado de casas de colores con la parte de atrás asomando al embarcadero y la barca esperando para salir en cualquier momento a pescar la cena. La vida es tranquila, reposada y sus habitantes  no pasan por alto lo esencial.
 
 
 
 
Y entonces te percatas de que un faro lo preside todo. Ese faro orgulloso que lleva siglos alertando a los pescadores del afamado bacalao de la zona.
 
 
 
 
Y cuando te acercas un delicioso olor a tarta de arándanos te dice que está abierto y te invita a pasar, a sentarte, a reposar, a ver la lluvia caer tras el cristal y a deleitarte con el trozo de tarta recién hecha que Eva y sus chicas acaban de elaborar con sus propias manos.
 
 
 
Me inspiró tanto el lugar. Cada una de las tres mujeres que preparaban deliciosas tartas, que servían tés y cafés calentitos, que atendían con amabilidad a toda persona que atravesaba la puerta, me cautivó hasta tal punto que me hubiera quedado días pidiendo que me hablaran de su historia, de cómo habían llegado al faro de Alnes y de cómo tuvieron la brillante idea de que este no iluminara sólo a los pescadores sino que diera calidez, amor y dulzura, a cada una de las personas que desde los lugares más lejanos llegábamos a una isla extremadamente remota en busca de la paz y el sosiego que  no encontramos en nuestras ciudades.
 
 
Si un día me retiro que me busquen aquí, estaré respirando aire puro, actualizando mi blog tantas veces como me gustaría, leyendo, tomando cafés, escribiendo sin parar.
 
Charlaré con Eva sobre sus vivencias y por fin sabré cómo llegó al faro y porqué se quedó. Y entonces me la camelaré para que me pase la receta de su tarta de arándanos y la compartiré con todos vosotros.
 
 

domingo, 28 de septiembre de 2014

LOST & FOUND MARKET



Hoy quiero hablarte de mi última incursión en el apasionante mundo de los mercadillos. El pasado domingo en Barcelona tuvo lugar una nueva edición del Lost & Found Market, un mercado de artículos de segunda mano que elige localizaciones tan especiales como la Barceloneta en verano y la Estación de Francia en invierno.



Esta vez fui visitante, compradora, buscadora de tesoros. Mi gran sorpresa fue encontrar un puestecito de mi marca de vestidos vintage favorita: Susi Sweet.



Es una de esas historias bonitas: la marca Susi Sweet nace a raíz de las incursiones de Susana por los mercadillos del mundo. Siempre escogía vestiditos para traer y siempre se quedaba sin ellos, sus amigas se los quitaban de las manos. Así decidió probar suerte y hacer de esto su vida. Hoy en día monta mercadillos por toda España en lugares emblemáticos, preciosos y siempre llenos de originalidad. Derrochando simpatía, con gente guapa, conciertos de swing y mucho dulce.
No la esperaba en el Lost & Found pero la encontré vendiendo vestidos de otras temporadas a mitad de precio y me emocioné buscando como si no hubiera mañana.


Como te decía esta vez asistí como compradora pero otras vendo, monto mi puestecito, saco la ropa que ya tiene que dejar paso a otra nueva, limpio armario y otras chicas la compran y así mi ropa y mis complementos siguen viajando y haciendo felices a otras personas.

Rematamos este fantástico día de chicas comiendo arroz en El Refugi del Port (C/ del Judici): un garito familiar donde encuentras los mejores arroces de la Barceloneta, no hay mejor arroz caldoso, ni mejores macarrones con bogavante en Barcelona entera.




Volviendo al Lost & Found, es una experiencia única que te recomiendo totalmente. Si tú también quieres vivirla aquí encontrarás toda la información:  http://lostfoundmarket.com/market. Puedes comprar, vender o intercambiar. Pero sobre todo pasarás un día estupendo ¿Quién sabe qué tesoros puedes encontrar? La próxima edición será en la Estación de Francia. ¡Allí nos vemos!




domingo, 14 de septiembre de 2014

MI CASITA CON RUEDAS

Aún de resaca vacacional no dejo de pensar en mi pequeño refugio.
No es un hotel de cinco estrellas, ni un apartamento en primera línea de mar, sin embargo tiene las mejores vistas al océano, a la montaña, a la ciudad o allá donde tú elijas.
Yo tengo una casita con ruedas que lo mismo te lleva a Finlandia que a la Costa Brava.


Mi casita con ruedas es humilde y en ella tengo que renunciar a algunas de las comodidades cotidianas a las que estoy tan acostumbrada pero lejos de añorarlas me doy cuenta a cada kilómetro de lo poco que necesito para ser FELIZ DE VERDAD.
Imagino que tengo tantas casitas como lugares hay en el mundo. De ninguna otra manera podría haber dormido...

A los pies de un fiordo en Noruega.


En las Islas Lofoten más allá del Círculo Polar Ártico.



Rodeada de renos en Finlandia.



Bajo el reflejo de la luna sueca.




Junto a la Sirenita de Copenhague que tanto ansié ver.



Y en tantos otros lugares que llevaré por siempre en mi corazón.
Yo creo que los sueños pueden cumplirse siempre que intentes adaptarlos a la medida de tus posibilidades. Mi casita con ruedas es un hotel con vistas a cualquier lugar del mundo.