jueves, 3 de noviembre de 2011

¡LLUEVE!


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" El tiempo es un pájaro que nunca detiene el vuelo" Miquel Martí i Pol.


Caminábamos mirando al mar, muy cerquita de la vía del tren, cuando nos sorprendió una lluvia intensa... En ese momento este verano, que se resistía a dejarnos, empezó a ceder paso al otoño. Nos resguardamos bajo un túnel abandonado que la vegetación había invadido por todas partes. Tenía un algo de escondite secreto que, junto con la lluvia y el fin del verano, me transportó a la infancia.
En pocos minutos mi hipocampo se puso a trabajar como un loco, devolviéndome a toda velocidad las imágenes infantiles que tenía ahí guardaditas a buen recaudo en ese rincón del cerebro que funciona para que no nos olvidemos de quienes fuimos.
Recordé las tardes de juegos en la calle, los días de campo en familia, mis primeras puntadas con el hilo y la aguja dando clases de corte y confección en el garaje con la hija de la panadera... La primera clase de ballet, las horas frente al espejo danzando al son de cualquier música y los barquitos de vela que divisaba desde la ventana de la cocina de aquel quinto sin ascensor en el que fui tan feliz. Me vinieron a la cabeza los días de juegos con mi hermano tirados por el suelo mientras emulábamos ser una familia de gatos... Mi paloma Diana, mi tortuga Isabel, mi pato Pitu...Los viajes con mis papás, las noches de Reyes, las "chuches" en el sofá.¡Mi primera tarde de circo!
Y esos "tinglaos"con mis primas en los que el patio de una casa podía convertirse en una tienda, una peluquería, un estudio radiofónico o una sala de conciertos donde lo mismo actuaba la explosiva Sabrina que el dúo Pimpinela. Después vinieron los jueves de Super Pop, los Hombres G y esa carta que nos dio por escribir a Patrik Swaze (que pronunciabamos ESVACE). A mi entender son ellas, las primas cercanas y queridas, las primeras amigas que encontré en la vida.
Y luego está mi "Piguel", mi amiga desde tan niñas. Imposible olvidar los ataques de risa, los idiomas inventados (que aun hoy dominamos casi a la perfección), tus clases de dibujo, las mías de danza, los males de amores, los secretos y esas ganas nuestras de ser mayores.
Dice Eduard Punset en su libro "Excusas para no pensar" que la especie humana es la única conocida en la que el macho conserva durante toda la vida un nivel de infantilismo mucho mayor que la hembra... Ellos nunca dejan del todo de ser niños, como muestran en su comportamiento, juegos y pasatiempos. En cambio, afirma también, las hembras olvidamos fácilmente la infancia.
En la tradición milenaria de las tribus Navajo y Lakota, marcadas por la gestión matriarcal, se consideraba que el hombre de la casa no superaba nunca los doce años de edad, de esta manera la ignorancia y el menosprecio por parte de su suegra, que no aceptaba que el marido de su hija superara a esta en virtudes, quedaba plenamente justificado. (Ya se sabe que como una madre ¡"na de na"!).
Pero yo me quedo con lo bueno, con esta capacidad de los chicos para no dejar nunca de ser niños: ¿Veis hombres como también tenéis mucho que enseñarnos?
Ha pasado el tiempo, hemos hecho nuestra vida, mis primas ya son mamás y yo soy tía. Ahora es mi querida sobrina la que disfruta, con esos ojos suyos llenos de vida, de su primera tarde de circo. 
La paloma Diana voló, la tortuga Isabel la palmó y me comí a Pitu sin saberlo (todo el que me conoce sabe muy bien el trauma que tengo por haberme comido a mi pato- mascota).
Las circunstancias vitales no siempre son favorables y como dice Serrat en ocasiones no sólo llueve en la calle "Aveces lo hace en el corazón y uno no sabe muy bien por qué" (o tal vez sí). Sea como sea voy cumpliendo años y acumulando experiencias con la certeza de que "EL ESPÍRITU DE CUANDO TENEMOS TRES VIVE CON NOSOTROS HASTA QUE CUMPLIMOS 100". Lo dice Takao Hensch, neurocientífico asiático, y ya se sabe que en la investigación y la filosofía vital, los asiáticos nos llevan mucha ventaja.
¡Otra vez llueve! Miro las gotas deslizándose por ese cristal que también me devuelve mi reflejo y compruebo feliz que no es tan distinto del de la renacuaja pecosa de ojitos tristes de 30 años atrás. Su esencia sigue intacta y en este momento, en que la tengo delante, le prometo aprender de los chicos y no olvidarme nunca más de ser NIÑA.

10 comentarios:

  1. si te sirve de consuelo yo me comi un polluelos que cuide en el pueblo, con el añadido que me lo comi conscientemente.

    Comer es comer...

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  2. Emocionante sin más. Quién pudiera volver atrás y simplemente disfrutar de la vida...como hace mi hijo. Te quiero Lucas!
    EL MAESTRO

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  3. Yo estaba debajo de ese mismo puente y no me pasaron tantas cosas por la cabeza..., yo solo pensé: "Que mala suerte(para ser finos, pero los tíos decimos palabras más groseras), la que está cayendo,..." y seguí pensando, "....", y luego pensé "...", en resumen no pensaba nada: SOY HOMBRE.
    Me encanta tus palabras y como las las juntas para explicar tus historias. Al leer tus columnas se te nota una persona especial y admirable, pero lo mejor de todo es que al conocerte superas las expectativas.
    Sigue así y un besazo.
    Alberto.

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  4. Me encanta como sigues enseñandome como disfrutar de todo lo que nos rodea, buscando siempre, siempre la parte positiva. Cuántas cosas nos han pasado, el otro día justamente me acordaba de aquellas clases de baile con las 3 marías...
    Besitos

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  5. De los más bonitos y tiernos que he leído hasta el momento...pero sé que llegarán más y mejores!
    Estoy muy orgullosa de que sientas como sientes la vida y que nos la hagas llegar a los demás de una forma tan sincera.
    Simplemente me encanta! Carmen T

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  6. Hola Nica!! Hoy sigue lloviendo! Que hago??! Donde está el tunel ese de los recuerdos? Es que tengo muchas cosas bonitas que revivir :-)

    Una entrada preciosa como siempre mi querida bloguera.

    Un abrazo!

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  7. Gracias a todos por compartir conmigo estos momentos y por tomaros la molestia de dejar vuestros comentarios. De verdad que significa mucho para mi.

    BESOS.
    NIC.

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  8. No puedo hablar de esa niña pecosa de ojos tristes que no conocí, solo puedo hablar de lo inmensamente grande que eres hoy!.
    Tu solita le sacas más de 24h al día siempre liada con nuevos proyectos pero,lo mejor de ti es la capacidad que tienes para en ese mismo día estar cerca de todos los que tenemos la suerte de conocerte. Cuidas como nadie de tus amigos y eso es hermoso.
    Nos vemos en el coffe

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  9. ay....priNICA! q BELLO todo lo que escribes....ME EMOCIONO leyendote y te conozco tan bien que me llega...me eriza la piel...y me hace viajar y sentir contigo. Que MARAVILLOSOS momentos hemos vivido: dias de campo con aquel columpio en el árbol y aquellas historias que nos inventabamos por el medio del bosque; juegos, grandes momentos daimieleños y otros, enfados, lloros, risas y más risas...y por SIEMPRE...son para mi, para ti, para todas nosotras/os....que pena que la vida pase, aunque es importante y no nos va mal..!pero es una pena...
    TE QUIERO PRECIOSA y..no dejes de escribir nunca...es necesario para el mundo mundial que la gente conozca interiores como el tuyo...ERES MARAVILLOSA!!

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  10. Si Nica, a veces olvidamos la niña que llevamos dentro y dejamos de jugar y de divertirnos. Pero siempre reaparece y con más fuerza y con 30 ó 40, seguimos riendo y viviendo. Gracias por tus palabras.

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