viernes, 21 de octubre de 2011

¡SÍ!

"Menos mal que por momentos, en esta amnesia de vida, menos mal que aparecías, con el sonido de tu risa, menos mal que me abrazabas para luego yo besarte, menos mal que estás en mi..."
"Menos mal". M. Carrasco.

Tenía veintipocos cuando me despertó el roce de una rosa en la mejilla. El chico de mis sueños sujetaba esa rosa sentado a los pies de la cama individual de mi habitación de toda la vida. Me hizo levantar apresuradamente, me metió en su coche con la maleta que había preparado mi madre y amanecí rodeada de canales y góndolas en la bella Venecia. 
Esa misma noche mientras paseábamos la Piazza San Marco y yo lloraba por una mezcla de felicidad desbordada y admiración del paisaje, repitiendo una y otra vez que era el sitio más bonito que había visto en mi vida... Mi chico se arrodilló y me pidió compartir la existencia mientras me hacía entrega de un anillito precioso con un pequeño brillante, que a mi, en ese momento me pareció de dimensiones extraordinarias.
Me sentía levitar, impregnada en el enamoramiento, en la inocencia y en el despertar a la vida de los 20 años, cuando sientes que todo está por llegar, sabes que te queda tanto por vivir y estás convencida que todo va a ser bueno.
Le hice levantarse (des-arrodillarse, vaya), le abracé con fuerza y contesté que sí  y también contesté: "ejem! ¿Te importa que haga una llamada?" Hijas mías estaba desbordada por la felicidad, en una nube, extasiada por la belleza del momento... ¡y no podía aguantar ni un minuto más sin compartirlo con mi amiga del alma!

Cogí el teléfono la llamé y le hice un resumen de 30 segundos:
Ella: Hola
Yo: Estoy en Venecia.
Ella: ¿Que haces en Venecia?
Yo: Estaba durmiendo en mi cama-amanecí en Italia-me acaban de pedir matrimonio -he dicho que sí- tengo un pedrusco-y-adiós.
Ella: ¿¿¿¿¿Queeeeeeeeé?????????????????????????

Hay un montón de teorías que fundamentan las diferencias entre la comunicación femenina y la masculina: que si para la mujer constituye una necesidad imperiosa comunicarse, que si los hombres no sienten esta necesidad de la misma manera, que si tienden a comunicarse más cuando hay asuntos graves o muy relevantes a tratar, que si tenemos estilos de comunicación diferente, que si usamos distintos códigos...
No lo se, chicos del mundo, quizá no sintáis la total necesidad de compartir esta clase de sucesos vitales pero ¿sería lo mismo ir a una isla desierta con la Jolie sin poderlo explicar a vuestros amigotes? Estaréis de acuerdo conmigo en que ciertos acontecimientos no se viven de la misma manera si no puedes compartirlos con tus iguales.
Volviendo a Venecia y a mi estado de levitación, Tuve la sensación absoluta de que la ciudad abría de par en par sus puertas sólo para mi y para mi chico de la sonrisa bonita. 
Quizá sientas algo parecido (salvando las distancias sentimentales) si estás este fin de semana por Barcelona, ya que se celebra el 48 horas Open House  un gran acontecimiento cívico y cultural que preve abrir, durante el sábado y el domingo, 160 edificios de todo tipo, forma y medida imaginables, a la ciudad de Barcelona y a sus habitantes. Una iniciativa de l'Associació Arquitectura Reversible sin ánimo de lucro. http://www.48hopenhousebarcelona.org. ¡Disfrutemos de esta iniciativa y de nuestra ciudad y sus edificios emblemáticos abiertos de par en par para nosotros!

...La niña veinte añera dijo sí y la mujer de más de treinta no se arrepiente ni por un segundo. Y acabando con la cancioncita del inicio:


Menos mal que está tu puerto, tu puerto para descansar, menos mal que tú me salvas, si me toca naufragar, menos mal que me besabas, para luego yo entregarme, menos mal que estás en mi... MENOS MAL QUE ME ENCONTRASTE.


Como diría mi buena amiga Papámba: "no se si has notado que me levanté un poquito... Romántica" ¿Y...qué? ; )

domingo, 16 de octubre de 2011

BCN - NYC



Fred  Ebb. BSO Chicago "el musical".
"Vamos ven se enciende la ciudad… Te van a provocar mis medias al bajar. Dale gas te llevaré a un lugar, hay ginebra y ron, el piano es un volcán. Te pondrás zapatos de charol, con su trompeta Louis al blues dará calor. Corazón bailemos sin control… AL SON DEL JAZZ!!!"




Para bien o para mal hay veces que la vida te da más de lo que puedes procesar, entonces es bueno hacer una pausa y VALORAR. Me siento tremendamente afortunada de haber podido hacer esa pausa hace ahora poco más de un año. Ese paréntesis se llamó Nueva York y fue una de las experiencias más gratificantes de mi vida.
Cuenta una historia que las águilas reales al cumplir cuarenta años deben elegir si quieren vivir cuarenta más (son unos animales muy longevos) entonces tienen que desprenderse ellas mismas de su pico, uñas y plumas y tras un proceso de renovación en soledad, volver a salir al mundo… Seguramente la historia no es cierta pero es una bonita metáfora. Tarde o temprano la revolución personal llega, y es bueno que llegue, hay que hacer balance, encontrarse a uno mismo y decir, a partir de ahora, ESTO SÍ Y ESTO NO. No siempre te va a gustar todo lo que descubras, pero vale la pena asumir ese riesgo.
Yo tuve mucha suerte, pude alejarme de todo y aterrizar en NY preocupándome sólo de dos cosas: estudiar inglés y mantener un idilio diario con la ciudad de mis sueños. Lo más importante que me quedó de esa experiencia fue: 1. Saber que soy más capaz de lo que pensaba y 2. El convencimiento de que los sueños SÍ se hacen realidad, siempre que los lleves a cabo en la medida de tus posibilidades. Mi apartamento no tenía ni medio lujo, le sobraban agujeros y un ratoncillo negro y travieso acabó convirtiéndose en mi mascota. Pero viví en Manhattan en el Theatre District en pleno Broadway y a un  minuto de Times Square.
Yo, que dije más de cien veces de los 5 a los 25 años eso de “mamá quiero ser artista” viví en Broadway entre actores, cantantes, rodajes y colas kilométricas de gente preparada para una audición soñando con su primera oportunidad. Casi nunca me sentí sola, era imposible entre tanta diversidad, opción cultural y letrero luminoso…
Mi entrada a la city fue con una de esas amigas de “nueva creación” con las que te conoces de mayor y casi siempre quedas en compañía de las parejas. Ella tenía ganas de venir cuatro o cinco días y yo pensé que sería divino pasar esos primeros momentos de mi aventura en compañía… Lo que no sabía es que reiríamos tanto, que nos compenetraríamos tan bien y que charlaríamos sin descanso. Cuando se fue llegó la hora de la verdad, sola tan lejos de casa, sin nadie conocido, en una ciudad tan inmensa… Pero también disfruté mucho del NY en soledad, patee muchas veces esas calles, pasé días enteros en Central Park sin más compañía que mi libro de inglés y mi cámara de fotos, recorrí todo Manhattan, busqué sitios interesantes, fuí a exposiciones, conciertos, garitos con clase, tiendas curiosas… Investigué los otros distritos, lugares remotos y hasta cogí algún tren que me alejó varias horas de la ciudad y me mostró un panorama totalmente distinto… Pero enseguida echaba de menos Manhattan y volvía tan pronto como podía.
Y entonces, justo cuando mataba por una tarde de amigas, vinieron ellas… Dos de mis amigas de toda la vida… A una ya la esperaba, la otra se presentó por sopresa y tal impacto me causó una ceguera momentánea en el aeropuerto de Queens.
Entonces la ciudad se transformó… Manhattan empezó a brillar de una manera aun más intensa. Pasamos interminables tardes de paseos y confidencias, noches locas al son de la música en directo de nuestro garito preferido del Noho, Gonzalez y Gonzalez (http://www.arkrestaurants.com/gonzalez.html) amenizadas con los mejores mojitos probados en la vida, siempre y cuando los hiciera Ivan o el señor Felipe.
Y luego están ellos, mis amigos newyorkinos, los que no quería hacer por no sufrir con la separación, pero el destino me los tenía preparados y ahora los conservo como un tesorito de esos que ya no esperabas. 
Así que New York no sólo me dio la oportunidad de hacerme más amiga de mi misma, sino también de consolidar una amistad, disfrutar de mis amigas de siempre, vivir con una de ellas durante un mes (algo que conservo de verdad en un rincón del alma) y hacer amigos nuevos.
Esos a los que hoy recibo con ilusión en Barcelona e intento transmitir todo el amor por esta, mi ciudad, a la que tampoco le faltan opciones.
Hace bien poquito (aprovechando una de esas opciones) he estado viendo el musical Chicago, en el Teatre Tívoli (http://www.chicagoelmusical.es/). Tengo que recomendártelo encarecidamente incluso si no eres muy amante de los musicales. Divertido, súper dinámico, con un reparto estupendo y una banda sonora que a mi me encanta. Aplaudí como loca con las manos y con los pies (es algo que hago cuando la obra me gusta de verdad intentando contribuir a aumentar los aplausos). Tantos años danzando no me permitieron ser artista pero sí saber cuando algo está bien hecho y este musical de verdad lo está... Lo malo cuando me gustan tanto es que luego estoy toda la semana bailando por el pasillo de mi casa, reproduciendo los pasos y la banda sonora y os puedo asegurar que llevo cuatro días convertida en Roxie Hart (una de las asesinas protagonistas) pasillo arriba, pasillo abajo.
Y si lo que te apetece es ver arte pictórico, relacionado con estas dos ciudades tan bellas y que tanto tienen en común, puedo recomendarte la exposición que he ido a ver hoy mismo con las chicas. La artista Trini Gómez es la creadora de esta muestra llamada BCN-NYC (en el Edifici de la Pressó de Mataró) que muestra a través de bonitos óleos paralelismos entre lugares emblemáticos de estas, nuestras dos ciudades favoritas.

viernes, 7 de octubre de 2011

¡VIERNES!

                               
 "La única manera de empezar es tomar el hilo entre los dedos y anudarlo. Se empieza y ya está. En la vida ocurre lo mismo. Aunque no todos los principios son iguales... A veces lo que funciona para una labor no es lo mejor para otra. Sin embargo, sea cual fuere el método, existe una similitud: o lo intentas o no". 
Kate Jacobs. El club de los viernes

Hoy pensaba en los diferentes tipos de amistad y en sus inicios, pensaba también que durante una época creí que de mayor ya no se hacían amigas nuevas, amigas de verdad, pero estaba equivocada...
Yo tengo la amiga HERMANA. La que no es de sangre pero no me falla nunca, sabe toda mi vida y lo mismo me acompaña al médico que me deja estar en sus ecografías o me da el privilegio de apadrinar a su hijo.
Tengo la amiga QUE MIRA POR MI cual Carmen Tello con duquesa (por favor que alguien me explique esa boda) y que me apoyaría aunque me rapara la cabeza, me dejara coleta y fuera todo el día en túnica convertida en Hare Krishna, si es lo que de verdad quiero, porque como me dice siempre "con la única que seguro vas a tener que convivir el resto de tu vida es contigo misma así que haz lo que te haga feliz y no te importe el resto" (y añade: "punto y final").
Tengo las amigas que conocí de más mayor y de forma inesperada, por ejemplo GRACIAS A LA PAREJA, que se acabaron convirtiendo en amigas propias con las que te gusta estar también sin ellos... Recuerdo con especial cariño un viaje a Sevilla, una grata entrada en Nueva York y una ruta de senderismo en Núria.
Las AMIGAS DEL TRABAJO que hacen la jornada agradable, especialmente el cafecito de las 11 en el que compartimos revistas, confidencias, planes e iluminador facial.
Las INTERCONTINENTALES e INTERESTATALES que no puedo ver como desearía... Y las que se que no veré más como la chiquita del Yemen que me entregó el velo que cubría su cabeza y se llevó un trocito de mi corazón, o las que se fueron sin despedirse...
Y luego están ellas, LAS PERIAS, mezcla de inteligencia, creatividad, alegría, censura, pesimismo, calor, sensibilidad, sinceridad, falsedad... Diversión desenfrenada, tremenda gosadera y mucha risa. Que lo mismo te secuestran un fin de semana navideño vestidas de reno, que se presentan en tu casa con el pijama y un Pisco Sour (bebida peruana riquísima- aqui tienes la receta: http://www.guiaplaza.com/licores/pisco_sour.htm)... O con un buen mojito (porfa que no sea Cacique).
No quiero olvidarme de esas amigas que haces en una noche de fiesta, en ese bello momento en el que te invade un sentimiento incomparable de EXALTACIÓN DE LA AMISTAD. Como aquellas dos uruguayas que conocí con "MiCristi" en un taxi a las 4'30 de la madrugada a las que conté mi vida, di todos mis datos, pagué el taxi y en vez de irnos a casa finiquitamos la noche bailando locamente en cualquier podium como amigas de verdad... Por cierto, como olvidar las AMIGAS DE PODIUM DE DISCOTECA... Cierta mañana aparecieron en mi cámara 25 fotos de una de mis Perias con diferentes verdaderas amigas de podium, a las que por supuesto no volvimos a ver más, ni las reconoceríamos tampoco porque estaban tan embriagadas como nosotras por el "espíritu de la exaltación".
Que amistades tan distintas. Pero todas tienen su punto y todas te enriquecen... Hablando de punto, quiero recomendarte el libro que me estoy leyendo: El club de los viernes. Mezcla tres de mis grandes pasiones: EL AMOR, LA AMISTAD Y NUEVA YORK enlazadas con el poder metafórico de "hacer punto"... Seas como seas seguro que te ves un poco reflejada.
Si te lo quieres leer, acuérdate que lo tengo, ¡pídemelo!. También puedes apuntarlo como regalo navideño para alguna amiga. Es una delicia.

martes, 4 de octubre de 2011

¿BELLE ÉPOQUE?

El zapato. Ese magnífico complemento del que tú puedes disfrutar independientemente de tu masa corporal”
 Arama. Luchando valientemente contra unos kilitos de más.


Arama pronunciaba estas palabras sosteniendo un zapato entre sus manos, perteneciente a uno de los tres pares que acabábamos de comprar en una mañana de Outlet.
Con Arama siempre choco, no importa que nos queramos a rabiar.
Llegados a este punto ya no hay escondites, ya no hay máscaras. Hemos pasado los treinta ya se puede hablar de todo. Lo que vaticiné nuestro último día de instituto no se cumplió, pensé que el tiempo nos distanciaría de la forma más natural, pero han pasado casi 20 años desde que nos conocimos, seguimos siendo amigas y nos necesitamos más que nunca.
Que extraña década la de los treinta. Tan en plenitud, tan cerca de la madurez, tan cerca de la adolescencia. ¿Belle Époque? Sin duda SÍ en algunos aspectos.
Llegó la estabilidad. Acabamos nuestras carreras, algunas hicimos  máster, encontramos buenos trabajos, conseguimos incomparables maridos e hijos preciosos… Y sin embargo somos incapaces de renunciar a nuestras costumbres: Nuestro viajecito al año juntas y solas, nuestra noche de fiestecita mensual, nuestra comida cada quince días, nuestros interminables cafés, nuestras risas hasta el borde de la extenuación… no somos especiales para el mundo, sin embargo nos enriquecemos mutuamente y estar juntas nos llena de vida.
Arama, la Imelda Marcos del zapato, es Ester, se lo pusieron sin "h" (el nombre) y nunca se lo ha perdonado a sus padres... Se quedó con Arama por la chorrada más grande en una tarde de risas en el instituto. No se muy bien por donde empezar porque cada una tiene un nombre ficticio que varía en función de quien la nombra... Pero poco a poco, porque esto es un mundo aparte... Cualquiera que conozca a las PERIAS lo sabe (también os explicaré a que viene eso de perias).
Hace muy poquitos días pasé una agradable mañana en compañía de Arama, ella es una gran conocedora de nuestra amadísima ciudad de Barcelona, me llevó a una exposición que me gustaría recomendaros: RETRATOS DE LA BELLE ÉPOQUE. En Caixa Forum.
Belle Époque es una expresión que designa las últimas décadas del s. XIX y primeras del XX. Esta exposición se centra en el retrato, un género pictórico muy caracterísitico y relevante en la época. A través de estos retratos de maestros como Edouard Manet, Ramón Casas, Max Oppenheimer o Joaquim Sorolla no sólo podemos admirar la maestría pictórica sino introducirnos en las casas nobles y vislumbrar la moda, los complementos, la cosmética, los peinados... Un poco te transportas colándote por un agujerito y retrocediendo un siglo por el túnel del tiempo.
Al final puedes hacerte un retrato costumbrista... Si vas con tus amigas te vas a morir de risa, elige el decorado y los objetos e inmortalízate como una noble de antaño.
Si te decides a ir no pierdas la oportunidad de colarte en el centro comercial Las Arenas (está al lado). Sube a la última planta y tendrás unas vistas de Barcelona que no te dejaran indiferente...
TODO ES GRATIS. ¡Aprovecha que la Expo se acaba el 9 de octubre!