miércoles, 18 de febrero de 2015

CAMINO A LA ESCUELA

 
Esta semana fui al cine a ver una de esas historias conmovedoras hasta la médula que no te deja indiferente y te hace reflexionar increíblemente sobre un montón de aspectos vitales.
En realidad son las cuatro historias, reales y extraordinarias, de cuatro niños que deben enfrentarse diariamente a la adversidad y a los peligros más salvajes para poder llegar a la escuela.
Los cuatro viven en puntos muy distantes del planeta pero comparten circunstancias muy similares: una distancia abismal y peligrosa a sus centros de estudio, unas ganas impresionantes de aprender y una convicción férrea a pesar de su corta edad de que sólo la educación les abrirá las puertas a un porvenir mejor, a un futuro deseado en el que ellos podrán cambiar el mundo.
 

Carlitos tiene 11 años y vive en la Patagonia Argentina. Recorre dos veces al día más de 18 km a caballo con su pequeña hermana cruzando montañas y grandes llanuras por regiones totalmente inhóspitas, soportando las inclemencias del tiempo y los peligros de un terreno agreste y despoblado.
 
 
 
Jackson tiene 11 años y vive en Kenia, dos veces al día él y su hermana menor caminan 15 km a través de la sabana sorteando peligrosas familias de elefantes y animales salvajes. Es aterrador ver el miedo en sus ojos y ser consciente de que se juegan la vida a cada paso, recorriendo 30 km de peligro atroz para poder aprender.
 
 
 

Zahira tiene 12 años y vive en el Atlas Marroquí. Dos veces a la semana recorre 22 km atravesando montañas hasta llegar al internado en el que reside toda la semana para poder asistir a la escuela.
 
 
Samuel tiene 13 años y vive en India. Debido a su discapacidad no puede andar pero asiste diariamente al colegio empujado por sus dos hermanos menores durante 4 km en un silla totalmente rudimentaria. Su sonrisa, su arrojo, sus ganas de prosperar en la vida harán que no puedas olvidarte de él.
 
 
Te recomiendo fervorosamente este documental de Pascal Plisson que ya han visto dos millones de espectadores en todo el mundo. Si puedes prioriza la versión original, precioso oír sus voces y no perder ni un ápice de su expresión, de su inquietud y alegría.
Si estás por Barcelona puedes rematar la tarde viendo la exposición fotográfica que se muestra sobre la película en el Palau Robert.
 
El documental nos acerca a realidades muy duras pero nos deja con un buen sabor de boca que radica en la convicción absoluta de estos niños de estarse labrando el mejor futuro posible gracias a su esfuerzo.
Carlitos será veterinario, quiere seguir poblando las tierras recónditas de su familia, cuidando de sus animales y de sus terrenos.
Jackson será piloto, por fin podrá ver la sabana desde las alturas y ya no existirá el miedo ni el peligro de que familias enteras de elefantes puedan atacarle.
Zahira será maestra y convencerá a todos los padres de que la educación es el mejor regalo que pueden entregarle a sus hijos.
Samuel será médico y descubrirá como ayudar a andar a niños como él.