domingo, 28 de septiembre de 2014

LOST & FOUND MARKET



Hoy quiero hablarte de mi última incursión en el apasionante mundo de los mercadillos. El pasado domingo en Barcelona tuvo lugar una nueva edición del Lost & Found Market, un mercado de artículos de segunda mano que elige localizaciones tan especiales como la Barceloneta en verano y la Estación de Francia en invierno.



Esta vez fui visitante, compradora, buscadora de tesoros. Mi gran sorpresa fue encontrar un puestecito de mi marca de vestidos vintage favorita: Susi Sweet.



Es una de esas historias bonitas: la marca Susi Sweet nace a raíz de las incursiones de Susana por los mercadillos del mundo. Siempre escogía vestiditos para traer y siempre se quedaba sin ellos, sus amigas se los quitaban de las manos. Así decidió probar suerte y hacer de esto su vida. Hoy en día monta mercadillos por toda España en lugares emblemáticos, preciosos y siempre llenos de originalidad. Derrochando simpatía, con gente guapa, conciertos de swing y mucho dulce.
No la esperaba en el Lost & Found pero la encontré vendiendo vestidos de otras temporadas a mitad de precio y me emocioné buscando como si no hubiera mañana.


Como te decía esta vez asistí como compradora pero otras vendo, monto mi puestecito, saco la ropa que ya tiene que dejar paso a otra nueva, limpio armario y otras chicas la compran y así mi ropa y mis complementos siguen viajando y haciendo felices a otras personas.

Rematamos este fantástico día de chicas comiendo arroz en El Refugi del Port (C/ del Judici): un garito familiar donde encuentras los mejores arroces de la Barceloneta, no hay mejor arroz caldoso, ni mejores macarrones con bogavante en Barcelona entera.




Volviendo al Lost & Found, es una experiencia única que te recomiendo totalmente. Si tú también quieres vivirla aquí encontrarás toda la información:  http://lostfoundmarket.com/market. Puedes comprar, vender o intercambiar. Pero sobre todo pasarás un día estupendo ¿Quién sabe qué tesoros puedes encontrar? La próxima edición será en la Estación de Francia. ¡Allí nos vemos!




domingo, 14 de septiembre de 2014

MI CASITA CON RUEDAS

Aún de resaca vacacional no dejo de pensar en mi pequeño refugio.
No es un hotel de cinco estrellas, ni un apartamento en primera línea de mar, sin embargo tiene las mejores vistas al océano, a la montaña, a la ciudad o allá donde tú elijas.
Yo tengo una casita con ruedas que lo mismo te lleva a Finlandia que a la Costa Brava.


Mi casita con ruedas es humilde y en ella tengo que renunciar a algunas de las comodidades cotidianas a las que estoy tan acostumbrada pero lejos de añorarlas me doy cuenta a cada kilómetro de lo poco que necesito para ser FELIZ DE VERDAD.
Imagino que tengo tantas casitas como lugares hay en el mundo. De ninguna otra manera podría haber dormido...

A los pies de un fiordo en Noruega.


En las Islas Lofoten más allá del Círculo Polar Ártico.



Rodeada de renos en Finlandia.



Bajo el reflejo de la luna sueca.




Junto a la Sirenita de Copenhague que tanto ansié ver.



Y en tantos otros lugares que llevaré por siempre en mi corazón.
Yo creo que los sueños pueden cumplirse siempre que intentes adaptarlos a la medida de tus posibilidades. Mi casita con ruedas es un hotel con vistas a cualquier lugar del mundo.






 

 

miércoles, 10 de septiembre de 2014

UNA NOCHE MÁGICA

 
 
 
Vuelvo a asomarme a esta ventanita y hace tanto tiempo desde la última vez, que ni idea si aún alguien recordará pasar por aquí de vez en cuando.
Me siento en un buen momento con ganas de encontrar tiempo para mi y recuperar mis viejas pasiones. Algunas cosas han cambiado para bien y otras, que ya estaban bien, siguen ahí, junto a mi y yo junto a ellas.
Continua intacta la pasión por mi Ciudad: Barcelona. Hace muy poquitos días viví una noche mágica en la Casa Batlló. Ya sabes que la vivienda que creó Gaudí para el rico empresario téxtil Josep Batlló es un referente arquitectónico modernista sin parangón. Es imposible pasar por el número 43 del Paseo de Gracia y no quedarse admirado con esas formas que evocan la fauna, la flora y el mar. Que Gaudí estaba en plena etapa naturista cuando la creó salta a la vista.
Atravesar esa puerta es entrar en un mundo mágico, es navegar en unas formas imposibles, descubrir recovecos inimaginables y disfrutar de un universo paralelo viendo que un concepto totalmente diferente es viable. Asomarte a esas terrazas al atardecer, observar Barcelona a tus pies, es impregnarte de embrujo.
Cuando la luz del día ya se ha extinguido completamente empieza la noche mágica: en un patio embaldosado que no tiene comparación posible, con una cena-buffet si lo deseas, con copas (la primera incluida con la entrada) y con la música en directo que tú elijas entre diferentes opciones que van del jazz al flamenquito pasando por la música clásica.


 ¿No es una gran opción llenarse de magia en un marco tan incomparable? Para una velada romántica, para una cena con amigos o para tu deleite personal. Si eres de Barcelona o tienes que pasar por aquí: Plan altamente recomendable hasta el 27 de septiembre.