domingo, 25 de marzo de 2012

VIETNAM

Me han puesto un salón de uñas Vietnamita a la vuelta de la esquina.
Hay una especie de impulso en mi que me lleva a a acercarme a personas y espacios que evocan el exotismo de otras culturas y no podía dejar de entrar en este lugar de caras risueñas, esmaltes multicolor y letreros luminosos.
Por lo visto la historia de los vietnamitas en la industria de las uñas está muy ligada a la actriz Tippi Hedren ("Los pájaros" Alfred Hitchcock. Tal vez más conocida por ser la mamá de Melanie Griffith) que en 1975 organizó un entrenamiento para que 20 mujeres refugiadas de Vietnam aprendieran a ser manicuristas. Esas 20 mujeres se convirtieron en el corazón de una industria estadounidense en expansión mundial hasta el día de hoy.




Cuando estaba sentada mirando hacia fuera, viendo relucir cada una de las bombillitas de aquel letrero que indicaba que allí dentro había un trocito de Vietnam, no pude evitar nuevamente que mi imaginación volara y se plantara en dos nanosegundos en el país más bello de Indochina.

Hace unos añitos pude pasear por sus alborotadas calles.





Sentir la adrenalítica experiencia de un paseo en Rick-shaw y jugarme la vida para cruzar a la otra acera (misión imposible en Vietnam... ¡Mejor cierra los ojos y pasa!).


Entrar con sumo respeto en sus templos coloristas, admirar la originalidad de las estatuas funerarias de algunas minorías étnicas.
Sí es una escultura funeraria, lo se, no es lo normal en nuestra cultura...




Navegar por la impresionantemente bella, simbólica, literaria e histórica... Bahía de Halong.




Bañarme en las aguas del Mar de China.



Y luego tomar ese tren Victoria que te desplaza hasta Sapa y amanecer ante un paisaje absolutamente evocador, maravilloso, sorprendente... La zona de las montañas vietnamitas, impregnadas de color, de naturaleza salvaje, de gente maravillosa... Tan diferente a todo lo visto que piensas que no son del mismo mundo al que pertenecías hasta entonces.






Territorio de minorías étnicas, mercados coloristas, gente risueña, sencilla, honrada y amable de corazón.







Una guía de excepción quiso acompañar nuestro paseo por Sapa. Gracias pequeña Li, la verdad es que no te hemos olvidado.





Y proseguimos viaje, por sus ciudades sagradas, por sus mares inmensos, por su naturaleza desbordante, por su Delta del río Mekong... Y navegamos por sus mercadillos flotantes, compramos caramelos hechos en ese mismo minuto y disfrutamos con la contagiosa alegría de la abuelita más risueña de aquellos lares que nos mostraba, con orgullo, su maestría haciendo papel de arroz.

Admiramos a sus mujeres orgullosamente blanquecinas, saludamos a los señores siempre respetuosos y achuchamos a los niños que independientemente del lugar en el que estuviéramos siempre se acercaban al camino tal vez en busca de una propina o quizá movidos por el mismo impulso que siempre sentí yo de conocer gente distinta.




Y también nos dejamos arrastrar por la angustiosa experiencia de visitar los túneles de Cu Chi. Lugar de refugio de millones de vietnamitas durante la debastadora guerra... Porque ya se sabe que conocer la historia evitará que se repita.





Vuelvo al salón... Mis uñas están limpias, limadas y perfectas. Relucen de un púrpura brillante. Me despido del manicurista, que con gran simpatía me dice: ADIOS GUAPA. Esta frase ya no tiene efecto, hace un momento acaba de explicarme que es la primera que aprendió y la primera que enseña a sus nuevos empleados: Hola guapa, adiós guapa... - Para clienta española es muuuuyyy importante que sepamos decir esto- bromea.
Me despido contenta: él no lo sabe pero acabo de hacerme la manicura perfecta y un viaje a Vietnam por un precio más que razonable. En mi van todas esas sensaciones que despertó Vietnam.
Más allá de la belleza y el exotismo paisajístico siempre me quedaré con la sencillez de la gente, la sonrisa franca y la honestidad... Las he visto otra vez en los trabajadores que regentan este salón de uñas. Volvieron a resaltar el gran respeto que siento por TODAS las personas que un día tuvieron que abandonar su patria, su cultura, sus paisajes y su mar... Y a todos sus seres queridos, para intentar construirse una vida mejor.



martes, 20 de marzo de 2012

RENACIENDO


Me alegro de retomar, de volver a estar sentada frente a esta ventanita que no se sabe muy bien a donde conduce.
Vuelvo a abrirla después de una pequeña convalecencia... De esas que cursan con un poco de afectación física y el consiguiente bajoncillo emocional. Nada grave... tan sólo un toque de atención de los que te da la vida de vez en cuando para recordarte que las cosas no siempre van a salirte como esperas y para demostrarte también que sigues teniendo capacidad de reponerte, de coger el toro por los cuernos, de tirar para adelante.



Y luego está la caricia. Esa parte positiva que siempre quiero sacar de lo adverso: tengo un chico que secó mis lágrimas, unos padres siempre a punto para ejercer como los mejores cuidadores y tengo a mis amigas de verdad, las de la mirada cómplice, las de las flores, las que no lo piensan y vienen y se visten de enfermeras si hace falta y compran azúcar y fresas y me endulzan la vida.



Y esa niñita de rizos que corre y se lanza a mis brazos y, sin saberlo ella, me hace perder el mundo de vista, cada vez que con su inmensa sonrisa me llama "tieta".

Hoy llegó la primavera y fui consciente otra vez de la suerte que tengo de que todo en mi funcione, que mi cabeza esté en orden, mis sentidos me permitan captar la esencia de las flores, el aroma a jazmín de mi madre, la belleza de este mar que tengo a dos calles,  la calidez del sol... Que mis piernas me respondan y mis manos puedan dar todas las caricias que mi corazón proyecta.

No todo el mundo tiene esa suerte y no siempre somos conscientes de tal fortuna.

Diría que toda convalecencia, por pequeñita que sea, viene seguida por una especie de renacimiento. Valoras más estar en la calle, pasear, sentirte en forma... ¡La normalidad parece tan maravillosa!

Así que hoy volví a hacer planes con ilusión, retomé mis clases de pilates, disfruté con mi trabajo, me hice un masaje, comí chocolate, abracé a una amiga, acurruqué a un bebé entre mis brazos, me reí con ganas.

Y me hice el firme propósito de gozar la vida, cambiar lo que no me gusta y seguir avanzando por el camino que quiero... Y de disfrutar de esta primavera que ya está aquí para recordarnos que pase lo que pase el buen tiempo siempre llega y nadie nos robará el mes de ABRIL.

Un abrazo inmenso desde esta ventanita que no se sabe muy bien a donde conduce pero que me da que es a un buen lugar.



miércoles, 7 de marzo de 2012

INTERNATIONAL FRIENDS ( I )


Volviendo a la esencia de este blog hoy quiero hablaros de mis amigos internacionales. De esas personas especiales que conocí durante mi estancia en ese paréntesis vital que se llamó Nueva York. Personas a las que, de entrada, no quería hacer hueco en mi corazón por miedo a sufrir con la separación, pero que acabaron robándomelo por completo y me alegro enormemente.
Sobretodo me sorprendió como es de sencilla la gente que decide ser del mundo y no pertenecer a ningún sitio en concreto, que un buen día hace la maleta y se marcha sin saber cuando será la vuelta ni donde vivirá por el camino.
De todos destacaría algo, pero creo que cuatro impactaron especialmente en mi.


Toshi es mi amigo japonés. Nunca pensé que alguien de otra nacionalidad pudiera estar tan enamorado de España. Tiene 27 años y una idea absolutamente romántica de todo lo que tenga que ver con Spain: sabe español, sabe lo que hay en cada ciudad, lo que se come en cada región, conoce nuestros deportistas, nuestra moneda, nuestros artistas y costumbres... Hasta el himno del Barça con letra y todo!!! Nunca aprendió español en la escuela, pero siempre llevaba encima una libreta donde apuntaba cada nueva palabra que conocía y así, pasito a pasito, se hacía un buen vocabulario.
Tenía el sueño de conocer Barcelona y ese sueño se ha cumplido hace nada... Prometo explicároslo con pelos y señales.



Óscar era el chico más jovencito de clase. Su carita guapa de niño quinceañero le delataba en cada expresión de sorpresa, en cada pregunta ingenua... Era la primera vez que salía de El Salvador y vino a codearse nada menos que con Manhattan. En nuestra primera conversación me preguntó de donde era y qué había en mi país, pero sobretodo quería saber del clima: ¿Llueve en España? ¿Hay terremotos? ¿Tiembla la tierra? Me impactaron mucho esas preguntas en un niño de 15 años. Cuando le hablé sobre nuestro clima no paraba de remarcarme la suerte que tenía. "En mi país el suelo se mueve constantemente - me dijo- es muy feo vivir así".


Diana, una doctora alegre y loquita de Medellín, se convirtió en mi mejor amiga Manhattense. Su espontaneidad y desparpajo hicieron posible la unión entre los extremos más opuestos del mundo. Fue la auténtica impulsora de crear unos lazos fuertes entre personas que no nos conocíamos de nada y que proveníamos de distintos lugares, con distintas culturas, distintas edades y distintas maneras de ver la vida... ¡Y como es de enriquecedora la mezcla!!


 

Summer era de Yemen. En su lengua árabe su nombre no evoca la estación estival sino el reflejo de la luna. Creo que ella es la persona más especial que conocí.
Summer tenía 20 años, vestía diariamente la misma túnica negra hasta los pies y el mismo pañuelo negro en su cabeza. Tal atuendo sólo dejaba visibles sus manos y su carita de niña. ¿Cómo con semejantes ropas alguien podía desprender tanta elegancia? Debe ser verdad que es un don innato que nada tiene que ver con las prendas que vistas. Summer era la gracia y la belleza, la educación, la amabilidad, la dulzura. Summer era la aceptación.
Ella nunca venía a ningún acto fuera de la escuela, ella no podía hacerse fotos con nosotros, ni tomarse un café en el descanso... Cuando la veía al lado de las otras chicas de 20 años me parecían universos tan distintos... Ella ya se casó hace tiempo y su vida no se parece en nada a como sería en occidente, sin embargo parecía feliz con lo que le ha tocado vivir.
Despertaba tantos sentimientos en mi. Sentía ganas de abrazarla, de explicarle como era de inteligente y bonita, de demostrarle que no es malo hacerse fotos y que a los 20 nadie debería morirse de calor por ir tapada de negro de la cabeza a los pies. Sin embargo ella infundía tal respeto que jamás se me ocurrió cuestionar ni una sola de sus costumbres.
Summer despertó en mi la impotencia por no poder mostrarle mi mundo, pero también la admiración por esa abnegación, por ese ser feliz con lo que uno tiene, por esa falta de rebeldía que le permite disfrutar la vida que le tocó vivir.
Despedirme de ella fue lo más triste de mi estancia. Llorando abrazadas hablábamos de las virtudes que cada una tenía para la otra y del bien que nos hizo encontrarnos. Entonces me hizo uno de los regalos más bellos que he recibido en mi vida: en una preciosa bolsita, muy limpio, planchado y perfumado (aún conserva su olor), me regaló uno de los velos que cubrían su cabeza acompañado de dos cartas, una en inglés y otra en su preciosa escritura árabe.
Después abandonó la escuela, como siempre, caminando con esa gracia y discreción con las que ella se movía... Sólo que esta vez sus ojos estaban llenos de lágrimas... como los míos.



Me pidió que la recordara siempre que disfrutara del reflejo de la luna.

domingo, 4 de marzo de 2012

PARTY LADIES

Dice mi querida LUAR que mi blog está perdiendo su esencia... Que se llama AMITY, que nació casi como una reunión más de amigas y que últimamente ya no hablo de ellas y no hago más que dar paseos.
Querida Lu, tienes toda la razón. Yo no hubiera escrito este post porque no soy muy entendida en moda, aunque me encanta la ropa y me interesan las tendencias, pero acabo guiandome más por el sentido común y por el bolsillo.
El caso es que aunque fuera un acto relacionado con la moda hoy voy a hablar de él porque se convirtió en un divertido plan de amigas para el viernes tarde... Bueno vale, y porque mi Luar me ha dicho que guarde el post sobre el Mercat de la Boquería para otra ocasión...

Así que, allá va nuestro último plan de amigas:
Espontáneamente y casi sin tiempo Arama nos informó que Desigual organizaba una serie de fiestecitas por Barcelona, las Friends and Family Nights.

Imáginate, con tal invitación, quien podía dejarlo pasar: música, comida, bebida, regalos, MAQUILLAJE!! La cosa prometía.
Nos plantamos en el nuevo espacio Desigual, en la calle Casp 33. Un local donde impera el buen gusto, con una ambientación mágica e inspiradora... Casi onírica diría yo.

Un nuevo concepto de tienda atendida por personal shoppers que te ayudan y asesoran desde el minuto uno. Tú eliges tu compra y lo recibes en casa en 48 horas máximo y de esta manera, como el que no quiere la cosa, unes todas las ventajas de la compra física y las de la compra online.

Y así fue como pasamos una tarde de amigas de lo más estupenda, disfrutando de la compañía mutua y de la nueva colección completita Desigual, que vista al compás de buena música, alguna cervecita que otra  y unos ricos aperitivos se disfruta infiniiiitamente más.
He de hacer especialísima mención a la nueva, maravillosa y evocadora colección de zapatos.






Y en esas estábamos, probándonos zapatos como locas-posesas cuando el chico con las cejas mejor depiladas de la humanidad se ofreció a maquillarnos.



Y ¿adivinas? pues sí! nos dejó absolutamente divinas.

Así completamos una maravillosa tarde de viernes en la que entramos de día y salimos de noche, entramos con hambre y salimos abastecidas, entramos serenas y salimos... ;-))

Y es estupendo cuando casi sin planearlo pasas un ratito tan agradable en compañía de esas personas tan especiales con las que siempre apetece compartir tu tiempo. Desde luego el mundo no sería mundo sin amigas (el mio NO).


Y el día acabó deseándole toda la suerte a una amiga querida que a la vez es una de esas mujeres que a mi me inspiran: guapa, sensible, inteligente, valiente, emprendedora. Se embarca en solitario a conquistar las Alemanias y aunque por aquí ya se la echa de menos estoy segura de que va a ser una experiencia totalmente enriquecedora e inolvidable, para ella y para todas las personas que van a tener la suerte de disfrutar de su profesionalidad y de su buen hacer laboral, pero sobretodo de su compañía y calor humano.
Isabelita- Reina de Alemania- te vas a comer el mundo!! (Love-U darling).